“No tenemos libre mercado, no te engañes. Los dos mayores enemigos del libre mercado son mis colegas académicos y la gente de negocios. Hay empresarios que son enemigos del libre mercado, no amigos.

Los académicos están a favor de la libertad para ellos mismos, pero ahora no están a favor ni de eso, con toda esa tontería de lo políticamente correcto que tenemos. Pero históricamente los académicos siempre han estado a favor de la libertad para ellos mismos. Ellos quieren poder decir lo que quieren, escribir lo que quieren, hacer la investigación que quieren; pero todos ellos están en contra de la libertad para todos los demás. Ellos piensan que saben qué es lo mejor para la sociedad y para los pobres mejor que los mismos pobres, creen que pueden dirigir mejor la economía mejor que las empresas.

Los empresarios son todo lo contrario. Están todos a favor de la libertad para los demás y rápidamente puedes conseguir a cualquier líder empresarial para que te dé un discurso elegante sobre las virtudes del libre mercado. Pero cuando se trata de su propio negocio, ellos quieren ir a Washington para obtener una tarifa especial para proteger su negocio, quieren una deducción fiscal especial, quieren un subsidio fiscal… Cuando Chrysler está a punto de la bancarrota ¿Qué debería haber hecho, se le debería haber dejado queberar? Chrysler se marcha y ejerce influencia política para intentar que el gobierno le dé dinero para subsistir.

Así que los empresarios en general; no todos, ha habido algunas notables excepciones y no quiero incluir a todos, igual que no todos los intelectuales están en ese grupo. Pero en general, la mayoría de empresarios son enemigos del libre mercado.

Los verdaderos beneficiarios del mercado libre son los hombres invisibles, el pequeño consumidor, el trabajador común… Esas son las personas que realmente se benefician del libre mercado. Pero lamentablemente no tienen el tipo de influencia política de un CAP (Comité de Acción Política) que un gran negocio tiene.”

(Milton Friedman)