En los últimos años se ha visto un aumento considerable del feminismo radical y la multiplicación de sus luchas absurdas, como que el Sol y el aire acondicionado son machistas. Querer autobuses solo para mujeres mientras luchan para que los lavabos sean mixtos. Paralizar Estocolmo entero por limpiar la nueve de un modo feminista, empezando por las calles poco transitadas y dejando las grandes para el final. Pero ¿Por qué ocurre esto?

Tiempo atrás las mujeres no tenían ciertos derechos y libertades que los hombres tenían, no podían tener propiedades, trabajar en muchos campos, votar y eran educadas de una forma muy diferente e inferior a los hombres. A raíz de esto, nacieron múltiples organizaciones para luchar contra estas injusticias que sí eran reales.

Afortunadamente, estas feministas consiguieron sus objetivos y eliminaron las barreras que tenían las mujeres. Sin embargo, las organizaciones que luchaban contra esto, también vivían de la lucha. Muchas podían haber dedicado toda su vida a ello y no saber hacer nada más, por ejemplo políticas o activistas. Así que tuvieron que redirigir la lucha para poder seguir ganando dinero.

Cuantos más problemas reales solucionaban, más se inventaban. Así que cuando unos problemas desaparecían y se reinventaban, aparecía una nueva “ola del femnismo”, hasta que se quedaron sin ninguna lucha real y tuvieron que inventarse la tercera ola del feminismo.

La tercera ola, para seguir viviendo de esta lucha,  ya tuvo que inventarse que vivimos en un patriarcado, que existe la brecha de género (la brecha de género es un mito tan indemostrable que hasta una organización lleva más de 10 años ofreciendo un premio de 4.000€ a quien consiga demostrarlao), que todo es machista tanto si beneficia a las mujeres como si perjudica a los hombres y a raíz de eso inventan un sistema que solo ellas pueden solucionar.

Por supuesto, todo lo que tienen que hacer por nosotros (según ellas), lo tenemos que pagar por la fuerza mediante impuestos y así darles subvenciones millonarias. Por ejemplo “Asociaciones feministas vinculadas al PSOE controlan 24.000 millones de violencia de género“, Aquí tenemos las subvenciones feministas en el BOE de 2009 y actualmente tenemos las subvenciones millonarias que va dando Podemos, por ejemplo el millón de euros que regaló Carmena.

¿Pero realmente la mala intención de esta gente llega a  extremos de inventarse todo esto para vivir a nuestra costa? Un ejemplo de su ética fueron las protestas que hubo cuando se retiraron subvenciones al feminismo para dárselas a la investigación contra el cáncer.

Con esto no estoy diciendo que todos los feministas busquen vivir del cuento y mientan a propósito. Se que mucha gente sigue a estos engañabobos son ninguna mala intención y creen que están haciendo lo correcto. Mis críticas van dirigidas a los agoreros profesionales que roban a los demás con mentiras para vivir a cuerpo de rey.

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