El Kea o Nestor Notabilis es una especie de loro de gran tamaño nativa de Nueva Zelanda. Con 48cm de altura y un pico de gran tamaño, todo indica a que se trata de un loro normal.

Pero no. El Kea es la prueba de que el infierno existe, y vivimos en él.

Empezando por lo básico, el Kea es un animal inteligente, atrevido y curioso, como la gran mayoría de los loros. También son gregarios, juntándose en grupos de 5-15 individuos para pasar el rato, y muy capaces de acrobacias aéreas. Como la mayoría de loros, ¿no? Pues no. Porque, a diferencia de la mayoría de loros, estos emplumados hijos de puta arrasarán con todo lo que encuentren.

Y es en sentido literal. Estos pájaros la toman con todo lo que encuentren. Personas, animales, coches, mobiliarion urbano… Nada está a salvo de estos demonios aéreos. Curiosos por naturaleza, investigarán cualquier cosa nueva que encuentren: mochilas, botas, bolsos, ventanas, coches… Y por supuesto, se alejarán con todo lo que les quepa en el pico, puesto que se han acostumbrado a robar comida y objetos varios a quien sea lo bastante estúpido como para dejar algo al descubierto en las montañas de Nueva Zelanda. También son famosos por atacar a las ovejas y picotearlas, causando heridas de buen tamaño en busca de los depósitos de grasa bajo la piel. Y tras picotear un poco, pasan a la siguiente, dejando a un puñado de ovejas vivas, pero sangrando y aterrorizadas.

No contentos con eso, los Kea son famosos por tres cosas: Su graznido similar a una risilla aguda, su creatividad a la hora de romper cosas (Su nombre, Kea, resulta similar a la palabra caos en el idioma mayoritario de la isla, el inglés, y parece que se lo tomaron en serio), y su desprecio por los vehículos.

No es difícil encontrar vídeos y fotos de varios Kea arrancando las juntas de goma, antenas e incluso pinchando las ruedas con sus largos, finos y afilados picos. Los retrovisores, adornos y demás tampoco suelen salvarse. Buzones, bancos y demás también reciben una buena dosis de amor Kea.

Y después de eso, encima tienes que soportar que se rían de ti desde la rama más cercana. Pero espera! Hay más! Estas pequeñas armas de destrucción están protegidas, ya que esta ave está en peligro de extinción, por lo que ni se te ocurra lanzarles una piedra! Entre la multa y la memoria de estos pollos prepotentes, puedes perder no sólo la cartera, si no también un ojo, ya que son capaces de recordar caras, y son muy, muy, MUY vengativos.

Afortunadamente, esta especie es la única especie de loro alpina del mundo, y endémica de Nueva Zelanda, por lo que no hay muchas posibilidades de que te jodan el día. Y eso es afortunado. Sobretodo para los pájaros. Sobretodo porque si mi coche sale herido, cenaré pollo.

(Texto original)

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