Después de guerras, corrupción, estafas, expropiaciones, rescates, genocidios, confabulaciones con multinacionales… Aún queda gente que confía en algunos políticos o partidos.

Hay gran número de gente que confía en el PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos, “CIU”… de tal forma que hasta quieren que sus hijos vayan a escuelas estatales, pagadas de forma obligatoria mediante impuestos, para que políticos les inculquen su versión de los hechos y les digan qué es lo que deben aprender. No solo eso, sino que quieren ellos mismos estar obligados a llevar a sus hijos a esos centros.

La mayoría de los ciudadanos quieren incluso que los políticos se queden con la mitad de su dinero para que hagan lo que quieran (Para un sueldo de 1.600€ brutos el estado se queda con prácticamente la mitad entre Seguridad Social, IRPF, IVA, indirectos, tasas…). Quieren incluso dejarlo en manos de políticos aunque éstos tengan la capacidad de declarar guerras, quedárselo ellos mismos con corruptelas, dárselo a empresas amigas y que así te hundan el negocio del que vives…

Quieren incluso que los políticos les digan de que manera deben vivir. Piden que éstos les impongan por la fuerza una serie de leyes y reglamentos que tú no decidirás y que no podrás eludir. Exigen que los políticos les manejen de esta manera incluso sabiendo que quien llega al poder siempre mirará por si mismo y no por quien tiene por debajo. Incluso hay gente que hace campañas y presión, para que el gobierno decida lo que ellos mismos pueden decir o no. ¡Quieren que el gobierno les limite la libertad de expresión a ellos mismos!

Otra locura muy habitual, es que muchísimos padres quieren que el Estado endeude a sus hijos y así vivir a costa de ellos. ¡Son muchísimos los que quieren un gasto público elevado y que luego sus propios hijos lo tengan que pagar con intereses! No es broma, hay muchísima gente dispuesta a hacerle esto a sus propios hijos, no solo a los de los demás, ¡sino a los suyos!

Pero esto no acaba aquí. Otra irresponsabilidad tremenda que quiere muchísima gente, es que el estado le quite en 35% de su sueldo durante toda su vida, para que el Estado pueda hacer lo que quiera con ese dinero. Quieren esto porque creen en la promesa de que cuando cumplan 65 años o 67 o la edad que decida el gobierno en su momento sin consultarles a ellos, cobrarán una parte de lo que les quiten a los demás. Es decir, en vez de quedarse con su dinero y así evitar que los políticos se lo queden o se lo gasten en declarar una guerra, quieren que les obliguen a darlo.

Además, después de todo eso, quieren que el encargado de dominarles a todos, sea elegido por el voto de millones y millones de personas. Es decir, quieren que su propio voto no sirva para nada. Además de que quieren provocar que la población se divida en dos grupos enfrentados que creen que se van a llevar el botín por votar el que más les ha prometido. Cuando los políticos han demostrado una y otra vez que el botín era suyo, es suyo y seguirá siendo suyo.

Pero aún con todo esto, los habitantes quieren que siga habiendo discusiones sobre quién prefieren que les roben y les manden. Siguen proponiendo que debe haber familias rotas y amistades perdidas por un voto que no vale nada. Es decir, no solo quieren que políticos se queden con nuestra libertad y dinero, sino que están a favor de perder incluso amistades y familia.

¿No es un mundo de locos?