Los golpes de estado pueden ser para bien o para mal. Ha habido muchos golpes que han librado a países de gobernantes totalitarios mediante éstos. A nadie se le escapa que un golpe de estado en tiranías como Corea del Norte o Eritrea sería algo beneficioso y legítimo.

Un golpe de estado es la toma del poder político por parte de un grupo de poder vulnerando la legalidad institucional de sucesión del poder vigente con anterioridad. Es decir, la lucha contra el poder establecido, no mediante las normas de quien ostenta el poder, sino ir de frente contra éste y así luchar contra él.

Por motivos más que obvios, el concepto “golpe de estado” tiene connotaciones absolutamente negativas. Tanto por relacionarse con el alzamiento militar en España en 1936 que dio paso a una dictadura durante 40 años, como por el mismo sistema que nos educa mediante la escuela estatal, como por la propia gente que tiene tendencia a mantener lo establecido y se suele tener miedo a los cambios por el simple hecho de ser algo diferente. Tanto es así, que cuando la izquierda da golpes de estado, para quitar connotaciones, hablan de “revolución”. Como en el caso de la revolución rusa, china, cubana… Que en todos los casos eran obviamente golpes de estado.

En Cataluña, obviamente un grupo de poder político está tomando el poder vulnerando la legalidad vigente. Unos políticos dentro de unos partidos están saltándose las leyes españolas y catalanas para independizar Cataluña. Las normas españolas se las salta ya que la constitución prohíbe la secesión y determina que España es indivisible legalmente. Para cambiar el artículo constitucional que prohíbe la secesión, lo que haría falta, ya que pertenece al título preliminar del artículo 2 y ahí hace falta procedimiento agravado, es la aprobación de dos tercios tanto del senado como del congreso, disolución de las cámaras, hacer elecciones otra vez y vuelta a votar con las nuevas cámaras con otra vez la necesidad de que sea aprobado por dos tercios en cada sitio. Luego, debe hacerse un referéndum en toda España para aprobar el cambio.

La legalidad catalana se la saltó en el momento en que aprobaron unilateralmente una ley para aprobar leyes exprés, ley que quedó suspendida por el Tribunal Constitucional. Aún así, usaron esta “ley ilegal” para aprobar el referéndum. Además, para hacer una reforma institucional tan grande como es una independencia en España, se quiere hacer unas elecciones sin sufragio universal tal y como obliga la constitución. Es decir, solo pueden votar aquellos que aparezcan en el censo ilegal que ponga la Generalitat y en él solo aparecen nacidos o residentes en Cataluña.

La respuesta del gobierno central está siendo tachada de antidemocrática, fascista y represora, sin embargo nos guste o no, todo lo que está haciendo está recogido en la legalidad y en la constitución aprobada en referéndum y defendida por los partidos mayoritariamente elegidos durante toda la democracia. Ésta respuesta es la legal y la democrática, podrá ser injusta, pero eso no quita que sea democrática ya que la mayoría de españoles defienden que la respuesta a una secesión debe ser esa.

Mucha gente confunde que algo sea legítimo con que sea democrático o que sea ilegítimo con que sea antidemocrático. Cuando la legalidad y la normativa la supeditas al poder de la mayoría, que no te extrañe que aparezcan normas injustas. La democracia no se basa en la justicia sino en el poder de una turba de votantes irracionales y desinformados que votan cada cuatro años y que supuestamente legitiman a unos políticos a hacer lo que quieran dentro del marco constitucional y legal sin ningún tipo de contrato vinculante entre lo que prometieron que harían y lo que harán en realidad. Tanto Hitler llegó al poder de forma democrática como la esclavitud fue legal en muchas democracias. Pero por mucho que una mayoría quier esclavitud y la convierta en legal, de ninguna manera la convierte en legítima.

La independencia catalana se da en un marco democrático y lo que defienden es otra democracia igual pero con otra gente. No apelan a que las leyes a las que está sometida Cataluña sean malas, ni abusivas ni injustas, sino que no las han hecho ellos. Quieren una independencia por motivos nacionalistas para poner exactamente el mismo sistema. Es decir, solo tendríamos un cambio de amos pero el mismo sistema. No nos libraríamos de ninguna injusticia. Pero para ello, se va a violar toda la legalidad vigente y se crearía un estado que nace de la desobediencia a una constitución, cuando la constitución es precisamente la ley que deben cumplir los políticos y aquello que les limita. Si nacen de incumplir sus límites, no creo que podamos esperar que se acabe ahí su desobediencia.

Claramente la única desobediencia al poder actual es por parte de Cataluña. Sin embargo, se puede discutir ampliamente si es ético y se puede afirmar que tiene ventajas tanto para catalanes como para españoles. Pero por muy beneficioso que pueda ser el cambio, por muchos motivos que creas tener o por mucha legitimidad que creas que tenga el proceso, no deja de ser un grupo de poder político tomando el poder vulnerando la legalidad vigente, es decir, un golpe de estado.