Desde que el viernes Donald Trump amenazase con intervenir militarmente Venezuela, mucha gente ha estado discutiendo si hace falta una intervención militar en Venezuela o si, por el contrario les perjudicaría. Aunque hoy lunes el Vicepresidente Mike Pence ha dicho que “no habrá intervención militar en Venezuela si ‘aliados’ trabajan por solución pacífica”, se sigue discutiendo ya que no está del todo cerrada la opción.

Está claro que Venezuela está en una crisis humanitaria. Ya van 156 muertes desde que empezaron las revueltas además de haberse convertido en el segundo país con mayor tasa de homicidios. Todo esto provocado por una dictadura que lleva un año sin querer convocar las elecciones regionales, que intentó dejar sin poder a la Asamblea Nacional después de perder las elecciones de 2015 y por el autogolpe de estado que incluye unas falsas elecciones que hasta los organizadores aseguran que los resultados dados por el gobierno no son reales..

Mucha gente pide a EEUU intervenir para poder realizar unas elecciones libres pero ¿qué podría ocurrir después de esta intervención?

EEUU ha intervenido ya muchas veces contra dictaduras socialistas en latinoamérica y ¿De qué ha servido? Siguen apareciendo una tras otra sin miedo alguno a las represalias y con apoyo del pueblo aun con sus incontables fracasos. El enemigo externo común que supone EEUU es la excusa perfecta para justificar los fracasos de su errada ideología.

Está claro que el socialismo no funciona. Sin embargo, al no dejarle fracasar nunca y crear embargos e intervenciones, se consigue que la gente crea que no funciona porque EEUU no lo permite. El socialismo es un error teórico y empírico y precisamente porque yo se que lo es, debe dejarse fracasar para erradicarlo definitivamente.

Si EEUU interviene mañana Venezuela, pasado mañana tendríamos cinco socialismos más. Del mismo modo que la gente no aprende de Cuba ya que le echa la culpa de su escasez y pobreza al “bloqueo”, que no es un bloqueo sino un embargo y solo con EEUU; se le echaría la culpa de todo el fracaso venezolano al “imperio” ya que la gente suele creerse lo que quiere creerse.

Además, una intervención no garantiza una mejora en la calidad de vida de los venezolanos. Para empezar, lo más seguro es que hubiese una respuesta violenta de Maduro y acabaría habiendo una guerra. Cosa que extraña vez puede beneficiar a alguien.

También, aunque no hubiese guerra, seguramente habrían grupos paramilitares chavistas intentando desestabilizar el nuevo régimen, cosa que ya se conoce muchísimo en Latinoamérica.

¿Qué podemos hacer entonces?

Está claro que muchos venezolanos y extranjeros quieren una solución. ¿Pero qué hacer? Una opción, que ha funcionado en Cuba, es la ley “Pies secos, pies mojados“, que consiste en facilitar la huida de venezolanos y concederles la ciudadanía americana solo por pisar el país. Así se podría rescatar a mucha gente de la dictadura y vaciar el país de las víctimas a las que saquea. Además de que muchos venezolanos abiertamente dicen que quieren irse. España tiene más solicitudes de asilo de Venezuela que de Siria.

Lo que se puede hacer también es seguir ayudando a la oposición para poder aguantar las atrocidades del régimen y que así no se consiga doblegar la voluntad de todo un país. Pero por “oposición” no me refiero a la MUD (partido líder en la oposición), sino a todas las personas que quieran vivir libres y sin miedo.

Todo lo que necesita Venezuela es paciencia. Las ideologías basadas en errores se extinguen por si solas. Si las consigues desmoronar, no haces desaparecer la voluntad de la gente de intentarlo otra vez. Solo abriéndoles los ojos y viendo como se vacía y empobrece el país, salvarás a muchos otros de cometer sus errores.