En Venezuela se ha votado la Asamblea Nacional Constituyente para así poder redactar una nueva constitución. ¿Pero por qué eso es un golpe de Estado?

Cuando una persona es elegida democráticamente para ocupar el cargo de presidente, se le está poniendo mediante las urnas para ocupar un cargo predefinido. Éste cargo tiene unas características definidas por la ley vigente en el país o por su constitución. También a ese cargo se le asocian unos poderes también definidos y una capacidad de cambio estipulada. Es decir, un presidente tiene la capacidad de actuación que el pueblo le haya dado al votarle y puede cambiar las leyes que ese cargo permita cambiar, ni una más.

En muchos casos, tener mayoría no es suficiente para cambiar una ley y se necesitan dos tercios de los escaños o la aprobación también por parte del senado o por el primer ministro u otros contrapoderes. Sobretodo para cambios constitucionales.

¿Qué es un golpe de Estado?

La toma del poder normalmente de forma violenta por un grupo de poder violando la legalidad establecida.

¿Por qué lo que ha hecho Nicolás Maduro es un golpe de Estado?

Maduro se ha saltado la constitución y ha reorganizado el aparato estatal a su favor a causa de su partido perdió el control de la Asamblea Constituyente en 2015 y sabe perfectamente que hubiese perdido las elecciones presidenciales de 2018. Tan claro está eso, que las elecciones regionales deberían haberse convocado en diciembre de 2016 y maduro decidió no convocarlas.

Cuando se escogió a Maduro en las últimas elecciones venezolanas, se hizo conforme a las normas estipuladas en la constitución de Venezuela hecha por Hugo Chavez. Es decir, la propia constitución ya estaba hecha por ellos mismos. Sin embargo, esta constitución no ampara que el presidente de la república tenga la capacidad de saltarse la constitución, cambiar la organización del estado y darse poder.

Por lo tanto, Maduro claramente ha tomado poder que no le correspondía, de forma violenta, siendo un grupo de poder y violando la legalidad establecida.

En democracia no se puede votar todo.

La justificación de “pero es que se ha votado” es falaz. No solo no podía convocar esa votación porque la constitución de Chavez no lo permite, sino que además, no se ha hecho con sufragio universal y no hay ninguna garantía de que el resultado sea correcto.

El sufragio no es universal sino sectorial.  Cada sector tiene una puntuación y cada porcentaje del resultado va asignado él. Es decir, un x% del resultado viene determinado por el voto de los trabajadores, otro por los jubilados, otro por indígenas, otro por minusválidos. Además ignorando que una persona puede ser trabajador e indígena, podemos ver que con este sistema, simplemente ajustando los porcentajes a lo que te interesa, puedes hacer que el resultado sea el que quieras.

En cuanto al resultado, todo se ha contado bajo secreto y los observadores internacionales estaban formados de gente afín al régimen, como por ejemplo gente de Podemos, De Izquierda Unida o de En Marea. Tan fiable ha sido la votación que las cifras bailan entre un 41.5% de participación al 12%. Por supuesto, no se podrán recontar votos ni analizarlos como ya pasó en Ecuador.

Tampoco podemos votar, como es lógico, cosas aberrantes (y la cubanización de Venezuela lo es) como matar a todos los pelirrojos. Porque aunque fuese algo “votado y democrático” la ética está por encima de una urna. Contra la tiranía es un derecho el revelarse.

Consecuencias.

No sabemos lo que pasará con esta dictadura que ya ha cogido su forma final. No sabemos si la gente, por terror, dejará hacer al tirano lo que quiera o si seguirá la lucha por la supervivencia.

Lo que sí que sabemos es que muchísimos países entienden que ha sido un fraude. Países como los integrantes de la Unión europea, EEUU y muchos latinoamericanos.

Finalmente, a los que vivimos fuera del país solo nos queda esperar y apoyar en todo lo que podamos y a los de dentro solo les queda sobrevivir y protegerse. Esperemos que la enfermedad chavista se cure pronto.